Ginebra con agua tónica: los secretos de un clásico

Sumarle agua tónica a la ginebra es un clásico desde el siglo XIX. Ocurrió durante el Raj británico, cuando India era una colonia del imperio. Y, al igual que la ginebra, esta mezcla también nació como un remedio médico. Esta vez más puntual: el gin-tonic ayudaba a sobrevivir a los británicos afectados por la malaria. Pero, ¿de dónde sacaban la tónica? La historia es interesante por el papel que jugó la globalización. Los españoles habían llevado a Europa la corteza de un árbol llamado quina, que habían encontrado en América. Los británicos que vivían en India, entendidos de las capacidades de este ingrediente para controlar la malaria, comenzaron a comprarla por toneladas. Pero el sabor era tan amargo que tuvieron que mezclarlo con azúcar y agua para soportarlo: así nació la Indian Tonic Water; literalmente, un tónico como se entiende desde las definiciones médicas, es decir, todo aquello que entona o vigoriza. Pero digamos que el sabor, pese al dulce, no era tan bueno… así que, ¿por qué no agregarle un chorrito de ginebra y de paso darnos más valor?

El gin-tonic es un coctel que goza de tanta popularidad que no ha dejado de evolucionar desde que fue concebido hasta la actualidad, un momento de la historia en el que le agregamos ingredientes cada vez más sofisticados. Dejamos aquí la receta por si alguien todavía duda a la hora de hacerla.

 

MONKEY 47 GIN TONIC

  • 59 ml de Monkey 47
  • Agua tónica
  • 1 toronja
  • Hielo

 

Llenar un vaso Collins con hielo. Agregar la ginebra Monkey 47. Rellenar con agua tónica. Decorar con un twist de toronja.