A diferencia de otros limoncellos industriales, Limoncello di Capri se mantiene fiel a su método de producción tradicional. Su equilibrio entre dulzura y frescura lo convierte en un digestivo ideal, servido bien frío. La clave detrás de su magia reside en la selección de los limones utilizados: frutos grandes, de cáscara gruesa y de un amarillo intenso, cultivados en las colinas de la región y cosechados a mano. La maceración lenta de sus cáscaras en alcohol puro extrae los aceites esenciales que le otorgan su característico aroma cítrico y su sabor profundo, sin necesidad de colorantes ni conservadores.
Molinari Italia, una de las destilerías más reconocidas de Italia, tiene una historia marcada por la excelencia en la producción de licores, en especial el icónico Sambuca Molinari. Fundada en 1945 por Angelo Molinari, la empresa se ha mantenido fiel a la tradición artesanal. En 2016, Molinari Italia expandió su legado con la adquisición de Limoncello di Capri, una compra que contribuyó a la consolidación de Molinari como un referente en el mercado de los licores italianos de alta calidad, combinando la herencia del limoncello artesanal con su expertise en la destilación.
Ese año, Molinari inauguró la “fábrica transparente” (Fabbrica Trasparente) en la sede de Limoncello di Capri, un innovador concepto de producción que permite a los visitantes observar de primera mano el proceso de elaboración del limoncello. Este espacio se ha convertido en un punto clave para los amantes del limoncello y del enoturismo, ofreciendo una experiencia de primera mano que resalta la historia y el savoir-faire detrás de cada botella de limoncello.
