La escena parece sacada de una entrañable película de infancia: una niña corre por los viñedos de la Ribera del Duero, entre barricas centenarias, mientras su padre, Carlos Moro, funda lo que con el tiempo se convertiría en una de las bodegas más innovadoras de España: Matarromera. Esa niña era Beatriz Moro, quien, tras una carrera en el mundo creativo y estratégico de la publicidad, decidió volver al origen.
Desde 2023, Beatriz dirige Win Sin Alcohol, la línea pionera de vinos sin alcohol de la casa Matarromera, con una visión clara: que el vino también puede ser inclusivo, saludable y sostenible. Elaborados con uvas seleccionadas en viñedos de Matarromera y vinificados con el mismo rigor enológico que cualquier etiqueta del grupo, Win y su nueva línea Sonríe son tan vinos como el que más. Los distingue su proceso patentado de desalcoholización, mediante tecnología de conos rotatorios, que permite conservar las propiedades organolépticas —aroma, sabor, estructura— sin rastro de alcohol, pero con toda su alma.
La idea surgió hace más de 20 años, cuando Carlos Moro, fundador de Matarromera, intuyó que el futuro del vino también pasaría por quienes no pueden o no desean consumir alcohol. Hoy, Win está presente en casi 30 países, figura en cartas de grandes restaurantes y se sirve en maridajes cuidados, con platos como ceviche, sushi o carnes a la parrilla. La gama incluye blancos como verdejo, tintos con 12 meses de crianza, espumosos, rosados y más.
