Maluma sabe de escenarios, de giras y canciones que cruzan fronteras. Pero también sabe de rituales sencillos, tan íntimos y tan perfectos como levantar una copa y disfrutar de un buen tequila. Después de haber apostado por el mezcal, el artista colombiano ahora se une a Contraluz para lanzar esta nueva versión de tequila cristalino. “Siempre he sido un gran fan del tequila, fue el primer destilado de agave del que me enamoré”, comenta. “Poder crear el mío es una oportunidad increíble para compartir esa alegría con el mundo entero”.
Contraluz es una marca que se distingue por la claridad de su propuesta: llevar el agave a nuevas alturas. Este extraordinario tequila cristalino se produce en Jesús María de los Altos, Jalisco, con agaves cultivados en un terroir reconocido por su calidad. Allí, la tierra roja y el clima particular les imprimen a los cultivos de agave un carácter que se refleja en cada sorbo.
Este encanto se prolonga en la destilería, donde Contraluz combina procesos de tercera destilación y filtración con carbón activado, obteniendo un líquido de transparencia absoluta y suavidad excepcional: una verdadera alquimia de la claridad. “Tequila Contraluz Cristalino logra ese balance perfecto, es suave en la entrada, pero lleno de sabor con notas de agave cocido y vainilla”, explica Maluma, subrayando lo que lo enamoró de esta categoría.
Para el artista, este cristalino representa también un regreso a sus preferencias más personales: “Para mí, el tequila cristalino siempre ha sido una forma de volver a lo que me gusta. Es un destilado que combina lo mejor de dos mundos: la suavidad y pureza de un tequila blanco, con la complejidad y carácter que le da la maduración en barrica”.
Así, Contraluz se presenta como un tequila que trasciende modas, ofreciendo frescura y elegancia sin renunciar a la fuerza de su origen, pensado para paladares que buscan equilibrio, autenticidad y un nuevo nivel de sofisticación en cada copa.
